NO PERMITAS A NADIE QUE CORTE TUS ALAS

Nunca permitas a nadie que corte tus alas, si no que vuela más alto aún de lo que lo habías hecho, o en otra dirección. Cada vez más alto, cada vez más lejos de quiénes se atreven a decirte lo que no puedes hacer, lo que no debes compartir, lo que no te está permitido crear.
Vuela más alto de todas aquellas personas y criaturas que se sienten polvo en tu presencia, y que creen que desde tu miseria o dolor, serán capaces de brillar.




¡Qué poco conocen la inmensidad y la grandeza de tu alma!

Tú ya vienes de vuelta de todo eso. Te has crecido y curtido durante años en la dificultad, el engaño, el abandono, la ausencia, la negación, la soledad, la incomprensión, la envidia.

Te has doctorado en herramientas, conocimientos, experiencia de vida y alma grande y solidaria.
Así que no temas nada. No llores por nada. No grites a nada.

Sólo por hoy, de nuevo, despliega tus alas al viento y vuelve a remontar el vuelo, lejos, muy lejos hacia aquel lugar en el que se te permita ser "sencillamente tú"

(Con todo mi cariño, a una compañera de camino)

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